Treinta y ocho

Cumplir años en medio de una pandemia mundial te hace pensar.
Siempre pensé que no hay mejor lugar que casa; en el concepto que casa no es donde vives o donde naciste, es donde perteneces.
Te hace pensar que sobre-planificar es igual a no planificar en absoluto.
He cambiado tantas veces en estos 38 años que me había olvidado que los cambios muchas veces no dependen de uno. Que por trillado que suene hay que disfrutar el viaje y también el destino. Estamos por este lado de paso.
Que estar encerrados o solos no sólo sucede en una cuarentena.
Amo lo que me ha dado el camino y los años, y soy un agradecido por cada persona que quiero. Les debo más de lo que puedo expresar.
La vida son frases que parecen inconexas que encuentran converger.
Sigamos escribiendo.

Leave a comment